Gastronomía o arte culinario?

Somos muchos los que creíamos que la gastronomía comprende solamente el arte culinario, no es así, la gastronomía comprende mucho más. La gastronomía nos ayuda a comprender el vinculo del ser humano y su alimentación, para ello utiliza muchos factores a entender. Procedencia de los alimentos, lugar donde se elaboran, utensilios que se utilizan, cultura del entorno, costumbres, creencias religiosas, estatus sociales, economía coyuntural.

Podemos observar la cantidad de factores que pueden influir en el modo de comer de las personas. Dependiendo de la época estacional o de la época histórica pueden darse distintas circunstancias para alimentarnos de una forma u otra.

De ahí que la gastronomía no depende solamente de los alimentos, o del buen hacer de un cocinero versado en el arte de cocinar, depende de esos muchos factores y otros no enumerados que van a determinar si en un lugar o en un momento determinado se puede ofrecer una receta más suculenta o más campechana.

Un claro ejemplo puede observarse en la forma de elaborar unas migas hace unos escasos 60 años y el modo en que se cocinan en la actualidad, veremos que los ingredientes, siendo en cada región diferentes, tampoco son los mismos los de un momento anterior que en el momento actual, siendo mucho más modestas antaño y sirviendo, además, para cubrir la hambruna de épocas anteriores.

Comer también es un acto social, forma parte de nuestras relaciones, bodas, bautizos, cenas románticas, comidas de negocios, y un largo etcetera que puede llenar páginas y páginas de libros que también han formado parte de la gastronomía.

Los romanos ya empezaron a crear un entorno a la comida creando ceremonias dedicadas al buen yantar , comenzaron a crear una industria dedicada a los alimentos, practicando la piscicultura, la apicultura, la creación de embutidos. También dedicaron sus esfuerzos a perfeccionar técnicas de producción de vinos y de aceite.

Molino romano para producción de aceite

Más tarde, en la época medieval, se comenzó a evolucionar de la cocina griega y romana a una cocina con más matices, se comenzaron a notar las pinceladas de la cocina árabe y de la bizantina. Se empezaron a conocer los quesos, la repostería, y los productos de Persia y Oriente. Se empieza a notar la influencia árabe en España con la llegada de nuevos cultivos y nuevos productos.

Llega el renacimiento y el comercio exterior de gran parecido al que tenemos en la actualidad , especias exóticas. Se descubre America y,como no, se descubren también nuevas especies para la gastronomía. Nos traemos tubérculos, cereales, frutos desconocidos, e incluso, el tabaco que, nos guste o no, también forma parte de nuestra gastronomía.

Hasta entonces el arte culinario solo pertenecía a ciertas capas sociales, por desgracia, en esos periodos los mandamases eran los privilegiados a la hora de disfrutar de las virtudes de la buena cocina lugareña. Pero llegó una nueva etapa, la Edad moderna, y con ella la democratización de los alimentos y de otras muchas costumbres que acabaron siendo leyes. Ya podia comer, casi todo el mundo, de igual modo.

Hoy en día, tenemos la suerte de vivir tiempos con cierto nivel de democracia, o al menos eso pretendemos, al margen de las desigualdades sociales dadas por la economía globalizada, todos tenemos cierto acceso a muchos productos que nos pueden proporcionar una alimentación variada y, en algunos casos, suculenta.También contamos con la libertad de elegir la forma de comer. Si queremos comer más sano, si queremos comer solo vegetales, si queremos carne de caza, si nos apetece un guiso o un fast food.

La globalización ha traído cosas buenas y cosas malas, tenemos alimentos que vienen desde la otra punta del globo sin perder sus propiedades, tenemos también la oportunidad de compartir conocimientos, tenemos economías que intentan alimentar a todos ( siendo conscientes que ni siempre se logra).

Por otro lado, uno de los factores negativos de la globalización es, sin duda, el desprecio por los alimentos de cercanía. Los alimentos de cercanía juegan un papel muy importante en las micro-sociedades, depende de nuestra forma de consumir alimentos la sostenibilidad de nuestros agricultores y, no menos importante, de nuestra cultura, ya que si dejamos de consumir nuestros productos de cercanía, dejamos de actuar como lo hacían nuestros antepasados y acabamos con nuestra historia, nuestras costumbre y nuestra economía.

Productos de cercanía

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *